lunes, 14 de enero de 2013

AGUSTIN MAGALDI - Aquellas Canciones . Vol-5



Carrera Carabobo entre Ayacucho y Pichincha en 1950
Autor: Gabriel Carvajal Pérez
© Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina.

La Música Popular en Antioquia.(12)
                                       Hernán Restrepo Duque.

Antioquia comienza a hacer memoria
Sobre la música antes de Carrasquilla se pueden hallar algunos testimonios, que aunque son muy vagos dejan entrever algunos nombres y hechos- dignos de tenerse en cuenta.
Gosselman, en 1826, encontró en Rio-negro un piano de cola: "Lo que más me sorprendió hallar fue un inmenso piano de cola... Consideré que era un lujo innecesario, ya que nadie podía sacar notas diáfanas del instrumento y todo cuanto lograban tocar eran unos ritmos de valses aprendidos de oído..."
Eladio Gónima dice que de 1830 al 36: "se bailaba... y mucho y con el arpa de uno llamado Ñor Marcelo.,.". Según Heriberto Zapata Cuencar, Dolores Berrío tocaba el arpa por allá por los cincuentas, y Manuel Uribe Ángel en "Rafaelito Garcés", publicado en sábado en 1922, habla del arpa en Antioquia en 1837. Andrés Posada recuerda también al maestro Marcelo, en sus Estudios científicos, mientras que Pedro Isaza escribe en 1868:
"Están tocando la postrer guavina y bailadores hai a media caña..."

LADO 1

LADO 2
6             - PETRUSCHKA
Retta - Doumont - F. Pracánico
6             - NO TE VAYAS
A. Magaldi - E. Magaldi
6             - MI PABELLON
Luis Acosta - F. Pérez Cardozo
6             . TU BOCA
José Sassone - Magaldi - Noda Cantan: MAGALDI-NODA
6             - VIRGEN SERRANA
Salvador Granate Canten: MAGALDI-NODA
6             - RINCONCITO








Fue testigo feliz de los primeros grandes éxitos del cantor, quien junto a Pedro Noda integró uno de los dúos de la más genuina estirpe criolla, zambas, estilos, valses, chacareras, gatos y cien motivos más del cancionero del sur tuvieron por natural vehículo de difusión a esas dos voces de singular acento.
Aquel paseo largo y sin prisa que Agustín acostumbraba a realizar con las primeras luces de la noche, tenia una escala obligada en los afectos del cantor.
Al llegar a la esquina de Pedernera donde un tradicional "café" reunía en amables tertulias a vecinos del lugar, artistas, poetas, músicos, Agustín se detenía a compartir un rato de charla amable. Todos se disputaban el honor de tenerlo sentado • su mesa, frente una taza de humeante y sabroso café.
La conversación se animaba con su presencia. Tenía una manera especial de expresar aquel hablar pausado, tan suyo.
Inevitablemente se hablaba de música, de versos, de tangos y la frase aguda o el chiste oportuno del cantor, hacían en aquella rueda de amigos, el momento grato y acogedor.
Magaldi no era ni más triste ni más alegre que el común de los mortales. Era su figura la que lo hacía suponer amargo o fatalista; Su negra y amplia cabellera, su gesto pausado y delicado hacían que su personalidad adquiriera la forma de lo romántico ideal.
Luego, en lo íntimo, su bondad. Aquel su gesto de rebeldía ante las miserias del vivir cotidiano.
Su generosidad llevada a cabo casi a escondidas, para no ofender al socorrido. Su palabra de aliento a los que se iniciaban en la senda del tango. Así, aquel triunfador devolvía en monedas de oro las amarguras que vivió para llegar a ser quien fue.
Si como artista llegó a brillar con luz propia en el panorama estelar latinoamericano, como hombre fue de una nobleza ejemplar acorde con el mensaje de humanidad que pregonaba su canto sentimental y emotivo. Por eso permanece en el recuerdo. Porque su paso por la vida no fue tan solo el de un artista, el de un cantor de tangos...
Fue algo más que "eso" rutilante y efímero. Fue alguien que llevó en un puñado de canciones un mensaje de amor a todas las madres del mundo. Él le cantó a la amistad, al amor, a la tierra. Fue ejemplo de buen hijo, fue, por sobre todas las cosas, un muchacho bueno.
Nota: Carlos Pérez Almeida,


ALGUNOS DATOS INTERESANTES

con respecto a estas grabaciones:
En la cueca "Los Sesenta Granaderos", en el gato "Mi Pabellón" y en •I tango "Honor Gaucho", le acompaña el arpa del autor, Félix Pérez Cardozo y las guitarras de Centeno, Ortiz, Frank y Carré.
El pianista Daniel López Barreto, autor de la famosa canción "Polvo de los Caminos" y acompañante de Agustín Irusta en los Estados Unidos, es quien actúa en "Petruschka" una de las grabaciones más solicitadas de Magaldi.
Las canciones "Rinconcito", "No Te Vayas" y "Vagabundo" son acompañadas de orquesta.
Diego Centeno, Juan Espumer y Pedro Noda, guitarristas, acompañan en "Cubanita Mía".
Agradecemos muy cordialmente al señor Carlos Pérez Almeida, gran "magaldista", autor de las notas de este disco, su colaboración para adquirir algunas rarezas fonográficas del repertorio del gran artista y sus interesantes apreciaciones sobre su repertorio. Por la RCA VICTOR,
Hernán Restrepo Duque.


No hay comentarios:

Publicar un comentario