sábado, 2 de octubre de 2010

MARGARITA CUETO - Aquellas canciones

Avenida del rio 1929. Hoy autopista







LADO 1
1 - ADIOS CALLADO – Pasillo Libardo Parra Toro - Manuel M. Flores con EVARISTO FLORES
2 - EL ALMA EN LOS LABIOS – Pasillo Medardo Angel Silva - Paredes Herrera con LUIS ALVAREZ
3 - SIBONEY – Canción Ernesto Lecuona
4 - QUE NOS IMPORTA – Bambuco Fulgencio García con ARTURO PATIÑO
5 - DULCEMENTE – Canción Jorge del Moral con JUAN ARVIZU
6 - PEREGRINO DE AMOR – Clave Guty Cárdenas con JOSE MORICHE

LADO 2
1 - POR QUE HAS VENIDO Yucateca Luis Martínez Serrano con JOSE MORICHE
2 - TRISTE OFRENDA – Danza Libardo Parra Toro - Germán Benítez con EVARISTO FLORES
3 • SOMBRAS – Pasillo Rosario Sansores - Carlos Brito con LUIS ALVAREZ
4 - CIELO AZUL – Pasillo M. A. Camacho y Cano
5 - JARANA – Copla Agustín Lara con JUAN ARVIZU
6 - VIDA O SUEÑO – Pasillo Antonio Sosaya - Paredes Herrera con CARLOS MEJIA






EL ALMA EN LOS LABIOS


PEREGRINO DE AMOR


SOMBRAS



Fue por allá en los felices veintes cuando Margarita Cueto comenzó a figurar en los discos Victor.

Tangos y cuplés integraban los platos más apetitosos para los aficionados a la canción popular. Los tangos se grababan en la Argentina. Los cuplés en España.

Allá, Raquel Meller y La Goya y Carmen Flores. En América, Azucena Maizani, Rosita Quiroga y Lola Membrives, figuraban a la cabeza de las intérpretes del género. A los mercados norte y centro americanos llegaban apenas los ecos de esos sones triunfales. Era difícil para los artistas viajar. Por un lado existía el problema de los transportes plenamente solucionado hoy con el avión. Por el otro los contratos continuos de los escenarios revisteriles.

Margarita Cueto fue entonces la encargada de grabar esos sucesos teatrales. Y cuplés y tangos, y canciones románticas de tipo folklórico. Y selecciones de zarzuelas y operetas de moda, vivieron en la espléndida voz de la artista mexicana.

A esa circunstancia especialísima se debe, principalmente, que en muchos países americanos, Colombia entre ellos, la voz de Margarita Cueto, y no la de Raquel o la de la Quiroga por ejemplo, sea la que identifique los más resonantes números de aquellos años inolvidables del arte menor.

Margarita Cueto nació en la capital mexicana pero se educó en Puebla. Y fue en la Academia Musical Santa Cecilia de Puebla, en donde hizo sus primeros estudios de piano y solfeo.

Bajo la dirección del maestro Enrique Rósete completó tales estudios en el Conservatorio Nacional de Música del Distrito Federal, en donde, por cierto, ha cumplido en los últimos años una meritoria labor pedagógica.

Margarita Cueto cantó en importantes temporadas operáticas de su país porque era, antes de convertirse en estrella fonográfica, eso simplemente: cantante de ópera. Una de las más completas que ha dado México. Mezzo soprano primero, cuando hizo la "Amneris" de Aída junto a María Luisa Escobar, el tenor Alberto Sainz y el barítono Rodolfo Hoyos. Y soprano más tarde, habiendo logrado esa tesitura a base de una depurada escuela artística y un conocimiento completísimo de todos los recursos vocales.

Casada con el caballero español Andrés Garmendia. ya fallecido, Margarita Cueto viajó a España y se presentó con éxitos clamorosos en importantes escenarios hispanos. En Madrid fue laureada por sus brillantes interpretaciones de las obras del maestro Serrano quien la calificó como una de sus mejores intérpretes. La "Floria" de Tosca, de Puccini, que cantó en el Liceo de Barcelona, todavía se nombra como modelo.

En España vivió hasta comienzos de la guerra civil. Se trasladó entonces de vuelta a su país. Y en su país, en su México del alma, vive todavía rodeada de un prestigio de gran señora, de eminente profesora y de artista cumbre en la acepción más exacta.

De sus años de gran figura del disco hemos logrado reconquistar algunas grabaciones inolvidables.
Grabaciones en colaboración con famosos cantantes americanos de melodías inmortales de los países en donde su voz era reclamada por los discófilos como el pan de cada día. Interpretaciones como solista que le dieron categoría de figura histórica, como el "Canto Siboney" que Ernesto Lecuona calificó como el mejor de todos los que se habían grabado de su canción inmortal, y de "Cielo Azul" composición original del gran Camacho y Cano, colombiano, de Barranquilla.

Los compañeros de Margarita Cueto merecen también una anotación especial porque fueron grandes en el género popular.

Junto a ella el tenor español José Moriche, extraordinario intérprete que brilló también, como ídolo absoluto, en los años 20. El cantor bogotano Arturo Patiño, de gran importancia en la historia de la música popular colombiana como integrante de uno de los duetos históricos de nuestro país, Forero y Patiño, y como autor de melodías clásicas de nuestro cancionero. El fabuloso Juan Arvizu, mexicano, con quien hizo numerosas grabaciones algunas de las cuales han sido recogidas en el LPC 382 de esta misma colección bajo el título general de "Taboga". Luis Álvarez, exquisito intérprete hispano a quien los públicos del continente aclamaron como "el tenor de la raza". Carlos Mejía, compañero de Margarita Cueto en sus tiempos operáticos. Tenor que brilló con luz propia en los escenarios líricos de su país. Y Evaristo Flores, uno de sus últimos compañeros.

Grabaciones históricas que nos permiten el retorno a felices días del canto popular y que tienen doble valor: sentimental por lo que significaron en su momento y por su indiscutible sello de altísima calidad artística.

Selección y Notas: HERNAN RESTREPO D.

1 comentario:

  1. Un gran saludo desde Colombia. He leído con mucha alegría la información sobre la vida de Margarita Cueto. Les cuento que en mi ciudad: Medellin, me tomo regularmente, unos tragos muy agradables con un sobrino de Carlos Mejía. Este "joven" me ha hecho sentir esta música "más" allá de lo que yo ya tenía por deleitado. Este muchacho cree que a Carlos Mejía no se le ha hecho mucha justicia. Hay que decir de el que es colombiano, de Antioquia, de Medellin, exactamentge de Itagui. un abrazo para todos.

    ResponderEliminar