miércoles, 28 de septiembre de 2011

DUETO DE ANTAÑO -Canciones de Antaño

Catedral Metropolitana

En 1961, varios vecinos de la Basílica pidieron que se estableciera una parroquia en dicho templo, por lo cual el Arzobispo Tulio Botero Salazar crea la “Parroquia de la Catedral”, por decreto del 29 de junio de 1962, quedando a cargo de todo lo referente al culto en la Basílica y la administración del edificio. El 12 de marzo de 1982 la catedral fue declarada Monumento Nacional de Colombia. En la tarde del 5 de julio de 1986 el Papa Juan Pablo II visitó la catedral, y al verla exclamo ¡Magnífica, magnífica!.

ANHELO INFINITO
EL PANUELITO BLANCO
SIEMPRE TIENES FRIA EL ALMA
MELANCOLIA
ADORO NIÑA TUS OJOS
LA PAYANCA

EL DIA DE LA FUGA
EL BARQUERO
TERRIBLE INSTANTE
TIENES UN ALMA
HUELLAS DE DOLOR
POBRECITO DE MI AMOR

____


ADORO NIÑA TUS OJOS


SIEMPRE TIENES FRIA EL ALMA


TERRIBLE INSTANTE


Se nos murió el maestro
Autor: Ramón Elejalde Arbelaez
29 de Julio de 2007


El pasado 13 de los corrientes, a las 7 horas y 7 minutos de la noche, murió el maestro Arnulfo Baena Pineda, quien fuera el guitarrista estrella del Dueto de Antaño y un reconocido educador. El acontecimiento pasó desapercibido para los medios y para muchos de sus amigos. Cinco días después lo vino a registrar la cadena radial Todelar y muy especialmente el periodista César Pérez Berrío, un medio y un amigo que apreciaron mucho al guitarrista y al Dueto.

Don Arnulfo acompañó a Ramón Carrasquilla y a Camilo García durante quince años, entre 1947 y 1962. Luego, a la muerte de Ramón Carrasquilla, estuvo durante diez años con Darío Miranda y Camilo García, el Dueto del Pasado, que fue una especie de prolongación del Dueto de Antaño. Baena Pineda había nacido en Sopetrán, igualmente la tierra natal de la primera voz del Dueto de Antaño, don Ramón Emilio Carrasquilla Peña, el 8 de julio de 1926, es decir que la muerte le llegó después de cumplir 81 años de edad.

Cerca de seis años llevaba el Maestro sin coger una guitarra, un cáncer contra el cual luchó por más de trece años, la diabetes y las enfermedades propias de su edad lo habían llevado a olvidarse completamente del instrumento musical que interpretó con tanta versatilidad. En el calor de su hogar también se notaba el divorcio que se decretó voluntariamente con aquel instrumento musical, ni siquiera volvió a cantar con su esposa, con quien conformó un espléndido dueto que alegró muchas fiestas familiares. La melancolía, la tristeza, y sus males, lo habían alejado de lo que siempre lo rodeó, la música y la alegría. En los últimos años, se había dedicado a los suyos, a su esposa Marina Muñoz Osorio, a su hijo Fabio Alberto y a su nieto, a quienes de corazón acompañamos en estos momentos de dolor.

Fueron muchas las meriendas de la colonia de Sopetrán que alegró el maestro Baena, único lugar donde se dio el lujo de interpretar su guitarra, ya que siempre fue exclusivo del Dueto de Antaño y su prolongación, el Dueto del Pasado. Fue un gran amigo desde la juventud del cardenal Darío Castrillón, quien cada año, por el mes de julio, visita a Colombia. Triste fue la llegada este año al País, coincidió con las últimas horas de vida de su amigo desde la infancia. Lo asistió espiritualmente tres horas antes de morir, en una conmovedora y piadosa ceremonia. Permaneció siempre muy apegado a la vida, aunque en los últimos días de la misma pareció entender el designio Divino, doña Marina, su esposa, le entregó una hermosa carta casi como presintiendo su muerte; él, tan reconocido y apegado a ella y a la vida, simplemente le admiró su contenido, casi sin inmutarse. Presentía la inminencia de su muerte. Tanto que dispuso cómo debía ser su entierro: Nada de solemnidades. La santa Misa, luego de su muerte y la cremación, fueron sus perentorias órdenes.

Cuando ya comenzaba a perder la conciencia, cuatro días antes de la muerte, conversó brevemente con un amigo. No quiso tocar tema alguno, lo único que lo entusiasmó fue hablar del Dueto de Antaño. Todos los presentes entendieron el significado de una respuesta que dio el Maestro cuando su contertulio le indagó por la composición que más le encantaba de su Dueto. Le dijo que “Flores del Pasado”, un pasillo ecuatoriano compuesto por César Maquillón Orellana y Nicasio Emilio Safadi Raad y la cantó a capela un pedazo: “Yo seré como esas, flores del pasado”. La esposa del Maestro y su hijo entendieron que llegaba el fin. Tres días después entró en un sopor definitivo y a veces simulaba tocar la guitarra y darse la bendición.

Fue educador al servicio del Departamento. Se inició como maestro de escuela en el municipio de Andes, luego pasó a Medellín y con los años ascendido a Supervisor de la Secretaría de Educación Departamental. Terminó su labor oficial como Director de Escuelas Normales de Antioquia.

Paz en la tumba del inigualable intérprete de la guitarra, del gran amigo y del ejemplar ciudadano. Resignación a los suyos. De Sopetrán, sus autoridades y sus habitantes esperamos el reconocimiento merecido a la vida y la obra de Arnulfo Baena, que con él no pase lo que ha sucedido con Ramón Emilio Carrasquilla Peña, la primera voz del Dueto de Antaño, que tan fácil lo han olvidado, donde ni siquiera recordaron que en el pasado mes de junio se cumplieron 25 años de su muerte y por consiguiente de la muerte del famoso dueto.

elmundo.com

1 comentario:

  1. Estas canciones tienen huella en mi corazon son los mejores recuerdos de mi infancia y de mis padres hoy que no estan en esta tierra solo una inmensa tristeza me acompaña y estas canciones que me hacen soñar con su presencia...

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