lunes, 10 de febrero de 2014

MARIO CLAVELL - Recordando. -Aquellas Canciones

Plaza de Cisneros.

TU RICA BOCA
EN UN BARCO LENTO A LA CHINA
SOMOS
ALMA CORAZON Y VIDA
QUIERO VERTE
DESENCUENTRO
COSITA LINDA
CANDILEJAS
BUSCANDO UN TREBOL DE CUATRO HOJAS
CON EL CORAZON
ABRIL EN PORTUGAL

SIN MI




TU RICA BOCA


COSITA LINDA


ALMA CORAZON Y VIDA




Francamente, resulta un verdadero problema realizar un reportaje o una nota periodística sobre Mario Clavell, sí se buscan ángulos más o menos sensacionales a un hombre feliz, que sigue el camino que él mismo se trazó; a quien sonríe el éxito, como compositor e intérprete. Que comparte sus triunfos con- una compañera que lo inspira y estimula, y que es su admiradora número uno: Marga Landova. Un muchacho, (lo es no por la edad, sino por el espíritu, la sonrisa y el temperamento, que constituyen los factores reales de la juventud) que tiene la virtud de ganar y acumular, como riquezas, amigos. Y en lo que respecta a riquezas materiales, las cifras que señalan sus ganancias como derechos de autor, son cada vez más crecidas: se explica entonces, su elegante y suntuoso departamento, que el buen gusto de su señora y la amabilidad de ambos, transforma en un hogar cálidamente acogedor. Su regio coche, su constante ansia de viajar, que satisface llegando a diferentes países de América, precedido por sus canciones. Así es Mario Clavell. Y así se muestra cuando actúa, pasando reseña, un poco en broma, un poco en serio, entre arpegios de su guitarra, a sus éxitos inolvidables como '‘Una Carta" o ‘'Somos”, hasta llegar a su resonante último acierto: la guaranía “Quisiera Ser*', que en Colombia. México y otros países se colocaron al tope del “ranking" de melodías populares.


La vida de Mario Clavell es una novela... Y no cualquier novela, por lo menos en los últimos quince años. Nació en Ayacucho (Octubre 9. 1922) pero ya de muy chico se radicó con sus padres en Tandil. Provincia de Bs. As. De pibe estudió la guitarra ‘‘en serio” y muchas veces la emprendió con Tárrega y Albéniz, pero también le tiraba la canción popular; “El Alma que Canta” y las antologías de Gardel fueron sus compañeros inseparables, y pronto empezó a creársele una reputación de trovador callejero que desbordó el pueblo. No hubo, en esos años entre el 35 y el 40 un beneficio, serenata o cumpleaños completo en Tandil si no cantaba Mario. Lo de Clavell vino después.
La meta, como es lógico estaba en Bs. As. y allá marchó, pero la lucha de todos los días requirió un empleo en una compañía de seguros; una timidez indómita pospuso la guitarra y las canciones hasta 1944 pese al aliento materno. Entonces llegó Juan Arvizu —uno de los carteles más sólidos del género melódico en ese momento— y Mario se propuso un asalto a la ciudadela; sacando fuerzas de flaqueza se “coló en “Goyescas” y. en un descuido del mozo, a los camerino. Arvizu estaba vocalizando y. cuando supo las intenciones del visitante -hacerle escuchar sus cosas- no quiso ni oírlo. Tenía una guitarra...? No. no tenía. Podía combinar una cita, para otro día? No. imposible. Y entonces Mario, con la audacia de la desesperación, empezó a cantarle su más reciente obra allí mismo, “a pulso” sin acompañamiento alguno; ustedes recuerdan la canción, porque poco después la cantaba todo el Río de la Plata.

Arvizu prestó atención, después le preguntó si la obra estaba editada, si se la había cantado antes a alguno, si tenía más. Le hizo copiar la letra... Y poco después ya la cantaban juntos.

Lo citó para la tarde siguiente en la Editorial Julio Korn —“el otro paso decisivo de mi carrera", apunta Mario— y así comenzó la difusión de “Por qué”, que en breve debía de tener resonancia mundial. Muy poco después el mismo Arvizu le estrenó y grabó también “Que será de mí", y el éxito y las posibilidades insospechadas un par de meses antes hicieron el resto. Mario —ya Clavell ahora— fue absorbido por el ambiente artístico y comenzó a vivir sólo para componer y cantar, otro paso natural aconsejado por los mismos intérpretes que le sentían “vender” con tanta idoneidad sus canciones. Las serenatas de Tandil y los duros correteos cotidianos de la compañía de seguros fueron ya sólo un recuerdo amable y pasado.

En su condición de intérprete. Mario Clavell es un artista moderno, un verdadero “creador", y ofrece un “show" sumamente ágil y variado. Por su estilo personal se ha constituido en el primer chansnonier de América. Habla y canta en varios idiomas, y es admirable “causeur”. Sus interpretaciones cobran un matiz especial a la luz de su extraordinaria simpatía, que le logra un “contacto" inmediato con toda clase de públicos, haciendo un suceso de cada una de sus interpretaciones.

Las que escucharán en este disco son buena prueba de ello.

Junto a sus propias canciones, algunas de otros autores e inclusive un número colombiano, “Cosita Linda" al cual él fue quien primero puso letra: la que interpreta aquí con acompañamiento de Don Roy.
La etiqueta Coleccionista" distingue una grabación de gran interés histórico y musical. A pesar de no representar el nivel de alta calidad alcanzado hoy 'por RCA VICTOR, se ha reeditado para satisfacer la enorme demanda del público.

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