viernes, 4 de abril de 2014

12 CANCIONES DE AMOR VOL.2 -Varios

Almacen Ley.

LADO 1
1 – NOSOTROS  -Pedro Junco Jr.  -FERNANDO FERNANDEZ y Orquesta de Chucho Martínez
2 - LA NUMERO CIEN  -E. Cortázar - M. S. Sabré Marroquín GENARO SALINAS y Orquesta de Rafael de Paz
3 - UN DIA SOÑE -G. Ruiz - Arr. R. Echevarría  -LUIS G. ROLDAN y Orquesta de Gonzalo Curiel
4 - HOJA SECA -Roque Carbajo -FERNANDO ROSAS y Orquesta de Pablo Beltrán Ruiz
5 – FINAL  -Mario Ruiz Armengol -CHUCHO MARTINEZ GIL y Orquesta de Mario Ruiz Armengol
6 - MI SEGUNDO AMOR -Cuates Castilla  -MIGUEL ACEVES MEJIA y Orquesta de Ray Montoya

LADO 2
1 - EN EL BALALAIKA -Maschwitz - Wright - Forrest - Posford - Stothart EMILIO TUERO y Orquesta de Mario Ruiz Armengol
2 - FRENTE AL MAR -J. Sabré Marroquín RAMON ARMENGOD y Orquesta de J. Sabré Marroquín
3 - EL SILBIDO -Leopoldo González BOBBY CAPO y Orquesta
4 - PEDACITO DE SOL -E. Cortázar - L. Barcelata RAFAEL FALCON y Orquesta Barcelata
5 – SOMOS -Mario Clavell MARIO CLAVELL y Orquesta de Vieri Fidanzini

6 - NOCHE DE MAR  -José Reyna EDUARDO LANZ Orquesta Radio Caracas.




SOMOS


LA NUMERO CIEN


NOSOTROS



El bolero es el tipo de canción que identifica los últimos 20 años de la historia sentimental de América.

El bolero nació en España.

Pero ese es otro bolero. El que ha quedado como danza de ayer en los repertorios de ballets folclóricos y que nada, o casi nada, tiene que ver con el bolero actual, con el bolero canción, que vino a ser, inicialmente, una derivación de la habanera. Y que luego adquirió perfiles propios en las versiones de los grandes intérpretes de México, de Puerto Rico y de Cuba.

Este bolero el de ahora, y el que comenzó a hacerse famoso en los años treinta, es una combinación del sentido rítmico de los cubanos y del gusto sentimental de los mexicanos.

Recuerda la suave melancolía de las claves yucatecas, que fueron, a su vez, derivación de los bambucos colombianos. Rememora un poco, como que los primeros grandes autores de boleros fueron estupendos músicos de jazz, los blues norteamericanos. Y ofrece el sabor de las "criollas'* que se cantaban en Cuba antes de ser dominada por los ritmos negroides.

Los primeros intérpretes notables del bolero fueron, precisamente, quienes hicieron sus primeras armas cuando todavía el mundo de la canción latina estaba en manos del tango argentino, y alternaban sus versiones de melodías porteñas con las romanzas medio italianas y medio españolas de María Grever, de Esparza Oteo y de Jorge del Moral.


Sus nombres? Alfonso Ortiz Tirado, Pedro Vargas, Juán Arvízu y Tito Guizar.

El éxito fue tan grande que hubo un tiempo en que todo fue bolero.

Absolutamente todo lo que tuviera sabor romántico en materia de música popular.

Los “blues" de Gonzalo Curiel, quien dio, con “Vereda Tropical", la entrada triunfal del bolero en el corazón americano. Los foxes de Luis Arcaraz. Las canciones de Briceño. Los valses de Barcelata.

A todo se le llamaba bolero.

Bolero llegó a ser en ese momento, sinónimo de canción.

Y llegó también, a ser sinónimo de aventura juvenil, de noviazgo amoroso y enternecedor. De baile quinceañero y de suspiro nocturno con marco de ventana y fondo de enredadera.

Para cantar “boleros" no hacía falta voz.

Gusto, simplemente. Sentido de lo romántico, de lo sentimental, de lo joven.

Y surgieron intérpretes cuya característica era, precisamente, la manera de susurrar, de decir, de expresar, como lo hubiera hecho cualquiera de nosotros en el momento de entre, lazar las manos y recibir el “si" ambicionado, una canción de amor.

Un grupo de esos intérpretes son recordados en este disco.

Algunos de ellos superaron aquella etapa. Otros se retiraron, o fueron virando hacía otros géneros musicales. Tres, nos dejaron hace tiempos definitivamente.

El cine los hizo familiares a casi todos.

Y sus voces identifican los años 40.


Fernando Fernández, fue el primer vocalista mexicano que se acercó a la manera de ser de los “croners norteamericanos". Su voz era voz de “swing". Y “Nosotros" inauguró una época de boleros sencillísimos con cierto sabor pecaminoso. Fue ese el bolero que lo hizo famoso como intérprete de canciones románticas y el que inició la época “Fernández" como secuencia de la época “Vargas-Arvizu".

Dentro del mismo sabor que llamaríamos “norteamericano” estaban Chucho Martínez Gil y Ramón Armengod. Los dos se hicieron prácticamente en los Estados Unidos y fue allá donde obtuvieron triunfos clamorosos antes que en su mismo México.

Dentro de una “tonalidad" más mexicana, casi ranchera, estaban Femando Rosas y Miguel Aceves Mejía. Ellos fueron los precursores del “bolero ranchero" por la forma como interpretaban la canción en su momento. Y viraron, antes de la llegada de este estilo, a la llamada “canción ranchera". Llegando a ser Miguel Aceves Mejía, el número uno en ella.

Fernando Rosas falleció en México, el 10 de febrero de 1958.

Ramón Armengod y Emilio Tuero, fueron, además de cantantes “sui géneris ', galanes del cine mexicano. Tenían apostura, y su fuerte personalidad artística fue definitiva para su consagración. Tuero cantaba preferencialmente tangos, pero con sentido bolerístico.

Genaro Salinas, muere en Venezuela en forma misteriosa el 28 de abril de 1957, fue uno de los últimos grandes del bolero que inició su carrera como “tenor", simplemente. Y que antes de lucir en el género eminentemente romántico, destacó en la interpretación de pasodobles, romanzas y demás canciones del género “fino". “La Número Cien" fue su más famosa creación.

Y además, una canción que hizo historia.

Bobby Capó que también se distinguió como un compositor exquisito fue quien en determinado momento, volvió por el “ritmo" contra la “melodía" imperante. Sus creaciones tenían un sabor especial, más antillano que mexicano, y apasionante, desde luego.

Argentinos, Rafael Falcón y Mario Clavell, tuvieron suertes muy diversas.

El primero se consagró en México, a donde llegó cantando tangos, como especialista en números románticos. El cine lo hizo famoso en toda la América, Y filmando una película se ahogó en Bolivia hace años. El vals “Pedacito de Sol" corresponde a una de sus más celebradas actuaciones cinematográficas.

Mario Clavell es uno de los más famosos autores de boleros del mundo. Y por lo menos tres o cuatro de sus composiciones figuran entre las 20 mejores del género. En sus principios se destacó como intérprete romántico, luego viró hacia un estilo “chanssonier" que lo ha consagrado en América y en Europa, con excepción de México precisamente, en donde sus canciones son famosas.

Eduardo Lanz, venezolano, tuvo también un momento de gran apogeo, especialmente en su país y en Colombia, identificándose con los más sobresalientes sucesos de aquellos años felices.

Luis G. Roldán, de México también, es el más antiguo de los que figuran en este disco. Su voz viene de la época gran, de. De la de los primeros años del bolero. Y era voz de confidencia exquisita y mágica su voz, que llegó a competir con la de aquellos precursores que señalábamos al principio.

Una sola cosa aparece como denominador común de estas 12 selecciones el sentimiento romántico. La exaltación del amor, de la mujer, del romance que nos señaló la vida.

Recordar y volver a hacernos querer lo de entonces, lograrán ellas, seguramente.

Selección y Notas.

Hernán Restrepo Duque

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