sábado, 14 de febrero de 2015

FELIPE PIRELA -En la Voz del Bolerista de America


Carrera Junin Años 50s. A la izquierda Edificio Fabricato. Esquina Junin con Boyaca.


01-cuando estemos viejos1.mp3 ( 2:18)
02-por la vuelta.mp3 ( 2:37)
03-juguete.mp3 ( 3: 1)
04-mala ley_01.mp3 ( 2:47)
05-quisqueña.mp3 ( 2:32)
06-no vale la pena.mp3 ( 3:12)
07-donde.mp3 ( 3: 5)
08-fue mentira.mp3 ( 3:23)
09-pobre del pobre.mp3 ( 3:12)

10-para que recordar.mp3 ( 3: 8)





CUANDO ESTEMOS VIEJOS


POBRE DEL POBRE


NO VALE LA PENA



Felipe Pirela cantó su tragedia

Sábado 01 de septiembre de 2012 06:30 AM  
Eduardo Fernández / Maracaibo 20

Felipe Pirela cometió en su vida tres grandes errores que lo hundieron hasta la muerte: Confiar ciegamente en sus amistades, casarse con una niña de 13 años y empeñar su carrera artística a un sello disquero.

Cuarenta años después que un criminal, traficante de drogas lo asesinó, se mantiene vigente. Su inconfundible voz, dulce, romántica, está más viva que nunca. Enfrentó la pobreza, alcanzó fama y cosechó una fortuna que como llegó, se esfumó, enriqueciendo a unos cuantos, pero jamás superó la tragedia de su vida, tras la demanda de divorcio y los señalamientos inmisericordes de su esposa y su suegra.

Azotado por un vendaval de calumnias, perseguido por una justicia que para él no fue justa, retó el difícil mercado internacional de la música. Recorrió América, conquistó el público en cotizados escenarios de Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Miami y otras ciudades de habla hispana en los Estados Unidos, llegó hasta Canadá, escaló así, lo más alto del pedestal de la música para convertirse en ícono del bolero.


La mañana del 2 de julio de 1972, Luis Rosado Medina, un mafioso, convicto buscado por el FBI descargó su revólver calibre 38 contra el talentoso cantante. Cayó agonizante en una esquina de Isla Verde, Puerto Rico. Minutos después, auxiliado por dos policías y trasladado en un carro patrulla, falleció en el hospital Presbiteriano de Santurce. Ese día, domingo, murió el bolerista y nació el mito.

Siempre se dijo que nació el 4 de septiembre de 1941, pero como todas las imprecisiones que han rodeado su vida, aún después de su muerte, en el registro de Maracaibo se encontró, por fin, hace unos días, su partida de nacimiento con fecha del 3 de septiembre de 1940. Su madre, Lucía Morón, negra emprendedora con sangre y temple curazoleño, religiosa, y su padre; Felipe Pirela Monsalve, albañil, con el carácter y la disciplina del indio, lo presentaron como hijo de ambos el 18 del mismo mes y año ante el jefe civil del municipio Santa Lucía, Justiniano Áñez.

Felipe fue el menor de una familia humilde de ocho hermanos, cuatro hembras y cuatro varones, cobijada por una vieja y romántica casa situada en la calle Delgado del barrio El Empedrao en Santa Lucía. Eran talentosos los muchachos. A los varones, inspirados en la vocación poética de Mamá Lucía, les gustaba la música. Su madre, cariñosa, los apoyaba cuando armaban la “orquesta” en la enramada trasera de la casa. Felipe interpretaba los boleros.

Cuando Felipe tenía ocho años, Lucía le pidió a su amigo Nicolás Vale Quintero, propietario de la emisora Ondas del Lago radio, ubicada en la calle Comercio de Maracaibo, que lo pusiera a cantar. Pipito, como le decían desde que vino al mundo, fue un sábado a la emisora acompañado de Mamá Lucía. Cantó, nervioso el niño, pero cantó. A Nicolás le gustó, también a su esposa Luisa Castilla, que le pareció “maravilloso”. Le dieron la oportunidad unos cuantos sábados más en un espacio de aficionados. Así, dio su primer paso en el mundo artístico.

Más tarde, educada su voz y apadrinado por Juanito Arteta, un curtido trompetista español, director de orquesta, el joven Felipe saltó al umbral profesional desde el programa La Puerta de la Fama, transmitido por la misma planta Ondas del Lago, entonces televisión.

Felipe era introvertido, algo tímido, ingenuo, cariñoso, risueño, con un sorprendente sentido del humor, muy ocurrente. Disfrutaba a plenitud de las bromas que con mentalidad infantil, aún adulto, hacía a sus hermanos y amigos.

Para el muchacho piel canela, de rasgos guajiros y negroides, de pelo ensortijado y mirada triste, no existían maldades, quizás esa falta de malicia fue su gran debilidad. Su madre, quien le brindó extrema protección, inspiraba en él, el más sublime y entrañable amor. Compró una majestuosa quinta en la urbanización El Marqués en el este de Caracas, promesa que de niño hizo a su madre: “Mama Lucía cuando gane dinero te compraré una casa grande para vivir junto con vos, Papacito y mis hermanos”. Pero este sueño, hecho realidad, se esfumó. Luego de la demanda de divorcio y su contra demanda a su esposa y suegra, Felipe perdió la casa y la familia Pirela Morón regresó al hogar original en Maracaibo.

Cuando apenas despuntaba en su carrera artística, el maestro Billo Frómeta lo fue a buscar un domingo a su casa en El Empedrao. El joven se presentaba en el Show de las 12 dirigido por Víctor Saume y transmitido al mediodía por Radio Caracas Televisión. Cantaba en el Coney Island de los Palos Grandes y, aunque con poca experiencia, integraba el grupo de vocalistas de la orquesta Los Peniques del maestro Jorge Beltrán.

—Usted canta como los ángeles, lo quiero en mi orquesta—, le dijo Billo al muchacho, aún menor de edad, que lo miraba fijamente, como apenado, entrelazando sus manos sudorosas, sentado muy junto a su madre, en la sala de la humilde casita de la calle Delgado.
Un día de julio de 1960, en una fiesta del Club Gallego en la urbanización El Paraíso de Caracas, el maestro Billo relanzaba su orquesta, la Billo´s Caracas Boys, con Felipe Pirela, y otro zuliano, Cheo García, como solistas. Esa noche comenzó a brillar la estrella del que más tarde fue llamado El Bolerista de América.

Fue una temporada triunfal con la Billo´s. La orquesta sonaba y su bolerista subía como la espuma. La cautivante voz de Felipe obligó al maestro a producir, en septiembre de 1961, un disco de boleros que salió al mercado con el título de Canciones de ayer y hoy. Fue un éxito y las ofertas al cantante no se hicieron esperar. Llegaban de Colombia, México, Puerto Rico, Santo Domingo, Nueva York y hasta de España. Los Melódicos, Chucho Sanoja, Tito Rodríguez y algunos sellos disqueros buscaron su firma. Finalmente acordó con Velvet de Venezuela y grabó su primer elepé, Tu camino y el mío, en los estudios de la disquera en México el 16 de noviembre de 1963. Y, a partir de allí, otros éxitos que reventaron el mercado disquero en frontal competencia con boleristas del momento como Lucho Gatica, Altemar Dutra, Boby Capó, Roberto Ledesma, Daniel Santos,Tito Rodríguez, Javier Solís y otros famosos del pentagrama musical internacional.

El éxito y la fortuna lo abrumaban, era el bolerista de moda, elogios y críticas a la vez en un confuso mundo de atenciones. Su voz se escuchaba por todo el continente. A su regreso triunfal de Colombia organizó una recepción en su residencia, un apartamento que ocupaba con su familia en la avenida Urdaneta, esquina El Platanal de Caracas.

Una niña de 13 años llamada Mariela Guadalupe Montiel, con la sencillez de su edad, entró a la fiesta esa noche acompañada de su madre Aminta Prieto y su padrastro Héctor Paris. Tantas mujeres bellas, bien arregladas, perfumadas, trajeadas a la moda asistieron esa noche a la celebración, pero fue Mariela la que clavó el flechazo “mortal” directo al corazón de aquel joven, exitoso artista, quien recién cumplía 22 años y disfrutaba las mieles de la popularidad nacional e internacional.

Toda la noche hablaron, bailaron. El chico no perdió tiempo, declaró su amor sincero a la inocente “cenicienta” que en la madrugada, ya en su casa, no podía dormir de la emoción. Tres meses después, salieron felices y casados de la Basílica San Pedro Apóstol de Los Chaguaramos. Pomposo matrimonio que cubrió grandes espacios y generó críticas en los periódicos y las revistas especializadas de la farándula.

Una luna de miel de tres meses por Nueva York, San Juan, Santo Domingo, México y otras ciudades de Estados Unidos y el Caribe. De hotel en hotel, lujo, fiestas, televisión, teatros, prensa, aplausos, ovaciones, autógrafos y muchos regalos en las “mil y una noche” de aquella pareja que se veía alegre.

En junio de 1966, cuando Lennys Beatriz, fruto de aquel vertiginoso amor comenzaba a dar sus primeros pasos y Felipe anunciaba que se residenciaría en Puerto Rico con su familia, estalló el escándalo. Su suegra, secretaria de la comisión de Política Interior del Congreso de la República, muy ligada al gobierno adeco, anunció el divorcio de la pareja a los periodistas que ese día cubrían fuentes del Capitolio.

“Mi hija introdujo una demanda de divorcio (…) contra su esposo Felipe Pirela (…) esgrime en el libelo de demanda como causales, abandono de hogar sevicia e injuria grave (…) el dejó de cumplir con sus deberes conyugales (...) ella está en mi casa por orden del juez de la causa (…) Aquella noticia fue lanzada entre graves e injustos señalamientos contra el bolerista.

Desmoralizado, decepcionado, calumniado por el amor de su vida, Felipe siguió cantando. Algunos compositores se inspiraron en su tragedia, él mismo escribió su dolor y la disquera rebuscó temas que marcaban su historia triste. De esta manera, el cantante compartió con su público los momentos más amargos de su corta vida. Sonaron discos como Tan sólo calumnias, Dios Sabe lo que hace, Injusto despecho, Lo que es la vida, La mentira, entre otros tantos.
El juicio por divorcio seguía andando, le dictaron una orden de prohibición de salida del país por incumplimiento del pago de la pensión alimentaria a su hija Lennys, dictada por un juzgado de menores. El bolerista trató de llegar a un acuerdo, pero no hubo tregua, la orden de aprehensión, en caso de fuga, lo esperaba en el terminal internacional de los aeropuertos del país.

Salió de Venezuela por Maicao, visitó a unos amigos en Colombia, llegó hasta Nueva York y luego a Santo Domingo. Su éxito continuaba, pero la pena moral lo consumía. Se autoexilió en San Juan, Puerto Rico, arruinado, donde encontró el apoyo y el amor de Paquita Berio, periodista boricua que lo acompañó hasta la muerte, hasta verlo enterrar en el cementerio Corazón de Jesús de Maracaibo.

Felipe había pedido al Gobierno, entonces Rafael Caldera en la presidencia, un indulto para regresar tranquilo a su patria, pero nunca en vida tuvo respuesta. Un avión de la línea Aeropostal, precisamente fletado por el Gobierno, trajo su cadáver a Maracaibo la madrugada del 4 de julio de 1972. Una multitud lo recibió en el terminal aéreo de Caujarito, y en marcha fúnebre trasladado a su humilde casa de la calle Delgado. Su sepelio, al otro día, es recordado como uno de los más multitudinarios de Maracaibo. A hombros, la urna, fue llevada al camposanto. Hoy, cuatro décadas de aquel inolvidable momento, se espera el traslado de sus restos al Panteón Regional los primeros días de septiembre de este año.

panorama.com

viernes, 13 de febrero de 2015

LUIS ALVAREZ -Amor que se Va



Carrera de carritos en Junín 1948. A la izquierda Edificio Fabricato en construcción, esquina de Junin con Boyaca.

LADO 1                                                                                             
1. LAS BELLAS NOCHES DE MAIQUETIA - Vals (Pedro R. Arcila Ponte)
2. EL ALMA EN LOS LABIOS - Pasillo (M. A. Silva-Francisco Paredes Herrera)
3. AMOR • Tango (Belisario de J. García)
4. HACIA EL CALVARIO - Pasillo (León Zafir-Carlos Vieco)
5. AMOR QUE SE VA - Vals f Alfonso Esparza Oteo)
6. INVERNAL - Pasillo (Nicasio Safadi-J. M. Egas)
2-6: Con Margarita Cueto  4: Con las Dos Marías

LADO 2
1. RIVAL - Canción (Agustín Lara)
2. SOMBRAS - Pasillo (Carlos Brito)
3. SIEMPRE TE VAS - Canción (Agustín Lara)
4. DOS PALABRAS - Vals (Alberto Guillén)
5. NO QUIERAS MAS CORAZON (Carlos Vieco-Santiago Vélez E.)
6. DESVELO DE AMOR - Canción (Rafael Hernández)
2-4-6: Con Margarita Cueto





RIVAL


DOS PALABRAS


AMOR


Recordamos a través de éste disco a uno de los cantantes latinos más populares y más importantes de las décadas del 30 y 40: Se trata de LUIS ALVAREZ el cantor español, nacido el 7 de Abril de 1901 en Gijón (Asturias), en el hogar de Don Valentín Álvarez y Doña Mana Cuervo.

De la edad de 18 años LUIS ALVAREZ se trasladó a Cuba, donde vivió largo tiempo con su familia, ya que en La Habana estudiaban dos de sus hermanos.


En esa ciudad se enteró de que en Boston, existía uno de los mejores Conservatorios de música de América, allí continuó sus estudios musicales. Al cabo de algún tiempo conoció al maestro David Sequeira y fue invitado por éste a presentar una serie de conciertos en Nicaragua, que para él fueron muy importantes. El maestro Sequeira fue su profesor de canto y piano.

LUIS ALVAREZ en sus comienzos fue cantor lirico. En los años 26 y 27 tomó parte entre otras, en las Óperas “La Bohemia" y "Fausto ", haciendo un gran papel. Allá por la década del 30 LUIS ALVAREZ decidió viajar a Nueva York y Los Ángeles por insinuación de una cantante de ópera francesa que veía en él un gran porvenir.

Siendo cantante lírico le tocó actuar al lado de grandes figuras de las cuales él recuerda al gran barítono del Metropolitan Opera: Giusseppe De Luca, en cuanto a lo popular el excelente tenor español alternó en aquellos tiempos con Chacha Aguilar, Las Hermanas Águila, Margarita Cueto, Las Dos Marías, Toña La Negra y otras.

En el año 1934 inició sus grabaciones con la RCA Víctor de Nueva York y en el sello del perrito dejó impresa su voz con hermosos temas que todos recuerdan.

Con el apoyo de “Sal de Uvas Picot" se presentaba en “la ciudad de los rascacielos” en la NBC, acompañado por la Orquesta de Xavier Cugat.

Visitó a Colombia, México y Venezuela, como artista de “Sal de Uvas Picot ”, que lo patrocinó durante varios años en sus presentaciones teatrales y de radio. Recuerda mucho a Colombia ya que visitó varias de sus ciudades haciendo presentaciones en Barranquilla, Bogotá, Medellín, Pereira, Manizales, Cali y otras.

En su viaje por Colombia, se hizo muy amigo de los maestros Emilio Murillo y Carlos Vieco a los cuales admiraba mucho, lo mismo que a la cantante Alcira Ramírez hermana ésta de Carlos Julio. LUIS ALVAREZ ha sido muy admirador de Carlos Gardel, Margarita Cueto, Alfonso Ortiz Tirado, Juan Arvizu y Toña La Negra, como compositores destacó siempre al poeta Agustín Lar a y al crédito ecuatoriano Francisco Paredes Herrera y como director, recuerda mucho a Alfredo Cibelli que lo acompañaba dirigiendo la Orquesta Víctor en sus grabaciones.

LUIS ALVAREZ ha vivido en los últimos años en la ciudad de Los Ángeles, rodeado del aprecio y admiración de todos.

Queremos con este disco, llevar a ustedes una voz inmortal y recordar, páginas de imborrables recuerdos para muchos y de tierno amor para otros.

Sin más palabras, dejamos con ustedes la voz siempre querida del gran LUIS ALVAREZ.
                                                                      HERNAN CARO.

jueves, 12 de febrero de 2015

MARIA ELENA SANDOVAL -La Fabulosa



 Junín, década de 1950. A la derecha Esquina de Boyacá con Junin.

Fotografía de Gabriel Carvajal


1.-AYUDAME DIOS MIO –Bolero -Mario de Jesús
2.-QUE TE IMPORTA –Bolero -Rafael Hernández
3.-MAL HOMBRE -Bolero Ranchero  -D. R. A.
4.-FRI0 EN EL ALMA –Bolero -M. A. Valladares
5.-TANGO NEGRO -Bolero Tango  -B. de Jesús García
1.-CATACLISMO -Bolero  -Esteban Taronji     
2.-ETERNAMENTE  -Bolero  -Alberto Domínguez       
3.-VERGÜENZA  -Bolero  -Rosendo Montiel   
4.-MISERIA  -Bolero  -Miguel Ángel Valladares                      

5.-AMOR CIEGO -Bolero  -Rafael Hernández  




CATACLISMO


AYUDAME DIOS MIO


MISERIA


 La guapa morena María Elena Sandoval se hace escuchar nuevamente. La hermosa mujer michoacana reverdece lauros artísticos. Interpretando los números que le dieron fama y popularidad.

Ahora en la serie “Fabulosos", donde le hemos dado un sitio especial porque lo tiene muy bien ganado.


Para que quienes por algún motivo no posean las grabaciones de la juvenil cantante, ahora estén ante la oportunidad de tener un disco de ella.

Con ese estilo dramático que todos le aplaudimos a partir de que María Elena se hizo cargo de “Ayúdame, Dios mío", ahora nos interpreta una serie de melodías donde Miguel Ángel Valladares está presente con dos de sus más bellas composiciones.

Esa lista principia, naturalmente, con “Ayúdame, Dios mío*', del popular Mario de Jesús, página que admiraron y admiran todos los públicos del continente porque en ella María Elena alcanzó cumbres de excelsitud. Continúa con “Qué te Importa", del jibarito Rafael Hernández; con “Mal Hombre"; con la inolvidable “Frío en el Alma", de Valladares; “Tango Negro"; “Cataclismo**; “Eternamente", de Domínguez; "Vergüenza"; “Miseria", también de Valladares; y “Amor Ciego", del moreno Hernández florecidamente considerado como el mejor compositor nacido en Puerto Rico, pero cuya carrera fue -hecha en este suelo azteca. María Elena Sandoval, que en varios países de la América del Sur es considerada como estrella de primera magnitud igual que aqui, toma el micrófono nuevamente y ante ustedes inicia una audición especial que sugerimos escuchar con el aparato a bajo volumen.

Si bien “Ayúdame, Dios mío" es el número más conocido por los admiradores de la artista, los otros no están a la zaga de ninguna manera. Estas diez selecciones que estamos ofreciendo a usted, solamente son una muestra de lo que María Elena Sandoval puede darle en sus discos Orfeón. Que siendo su marca predilecta, podrá adquirir en cualquier tienda de discos de prestigio.

miércoles, 11 de febrero de 2015

LOS AYER`S -Casas Viejas

Edificio Mariscal Sucre, en el cruce de la Carrera Palacé con la Calle Boyacá, en el Parque de Berrío, 13 de mayo de 1966

Autor: Gabriel Carvajal Pérez
© Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina


Arbolito sos testigo ( 3:26)
Casas viejas ( 4: 8)
El lírico ( 3:20)
Filosofia ( 2:56)
Lamparilla ( 3:35)
Llamarada ( 3:50)
Los libros ( 3:29)
Mama Vieja ( 3:26)
No me Olvides ( 3:31)
Ocúltame esos ojos ( 3:31)
Penas amargas ( 3:21)

Tan mia y tan ajena ( 3:18)




PENAS AMARGAS


LOS LIBROS


OCULTAME ESOS OJOS


LOS AYER S, 30 AÑOS DE CANCIONES Y ANÉCDOTAS

Una hielera mezclada con pedazos de carne le lanzó a Leoncio Echeverri una mujer ebria, por no complacerla con La flor de la canela.

Una hielera mezclada con pedazos de carne le lanzó a Leoncio Echeverri una mujer ebria, por no complacerla con La flor de la canela.


Cuando retiraron a la mujer del restaurante Tequendama, en Miami (Estados Unidos), Leoncio, nostálgico, interpretó Lamparilla. Esa canción que dice: ...qué ingrato es llorar cuando afligida el alma... .

En medio de la canción se le salieron las lágrimas y el público, para resarcir el agravio, le lanzó a la tarima "una lluvia de dólares de todas las denominaciones".

Así recuerda Leoncio uno de los tantos momentos gratos e ingratos vividos a lo largo de 30 años de carrera artística de Los Ayer s, los cuales están celebrando por estos días.

El origen de la legendaria agrupación se remonta a 1972, cuando Leoncio conformó el conjunto para montar canciones de música vieja y tocar en las fiestas.

Eran canciones como La nieve de los años, Tan mía y tan ajena y Adoración.

Con estas canciones se dieron a conocer el Día de las Madres de 1972 en el Club Unión. La sola idea de continuar sin nombre nos obligó a bautizar el grupo Los Ayer s. Por qué? Por interpretar canciones del ayer y de hoy, pero con instrumentos eléctricos, cuenta Leoncio.

Como la moda en ese entonces era ponerse nombres extranjeros y para no desentonar con los grupos de la época como Los Black Star s, Ten Yea rs, Los Dancer s y Los Rocket s, ese toque se lo dieron con el apóstrofe al final.

Creímos que impactaríamos solo a los adultos, pero sin esperarlo calamos más en la jóvenes, pues cierto sector de la gente de edad criticó que a un bambuco le mezcláramos sonidos eléctricos, dice.

Así fue como se convirtieron en uno de los primeros grupos de Medellín en incursionar en la onda de los covers, o sea, en reencauchar canciones que ya habían tenido éxito.

Hoy, con 30 años y 25 discos larga duración de pasillos, bambucos, tangos, corridos, boleros, vals, fox y zambas, tienen un Disco de Oro gracias a más de 100 mil copias vendidas en 1974.

Publicacióneltiempo.com
Fecha de publicación29 de julio de 2002
Autor PAULO CEPEDA
Especial para EL TIEMPO

LOS TRES ASES -MARCO ANTONIO MUÑIZ -Vol 1



Incendio del Edificio Gutiérrez en el costado norte del Parque de Berrío en 1959. Palace con Boyaca.

Autor: Gabriel Carvajal Pérez
© Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina


El reloj (02:32)
Irresistible (02:44)
Un secreto (02:31)
Tú me acostumbraste (02:59)
Ofrenda (02:58)
Mi último bolero (02:54)
Sabrá Dios (03:08)
La huella del anillo (02:52)
Franqueza (03:13)
Ya sabrás (03:10)
Vanidad (03:26)
Que seas feliz (03:15)





QUE SEAS FELIZ


VANIDAD


TU ME ACOSTUMBRASTE


Cuando la señora Patiño lo escuchó cantar en una fiesta privada, supo que en Marco Antonio había un astro en potencia y así lo hizo saber a don Amado Guzmán, Director Artístico omnipotente de la "W", quien accedió a escucharlo sólo como una deferencia a la señora Patiño. Roberto G. Treviño, ‘‘Tacos", con susto accedió a acompañarle ‘‘Solamente una vez** de Agustín Lara y comenzó la audición. Fue a la mitad de la canción que Amado Guzmán musitó al oído de la señora Patiño su desaprobación, asegurando que Marco era "una nulidad*' y destruyendo sus sueños, ya que sólo Amado Guzmán, tenía autoridad para hacer o deshacer una carrera artística en “W”.

Pero si Amado Guzmán había destruido muchos sueltos, no se había topado con alguien del temple de Marco Antonio, quien supo esperar pacientemente y fue un programa al que faltó Eduardo Solís, que tomó su puesto sin notificar nada a nadie, tanto de la ausencia de Solís, como del cambio. Manuel Berna], declamador y locutor del programa y Juan García Esquive!, pianista del mismo, se aliaron en la conjura y nadie dijo nada. Ese día de 1951, lo que le valió, en vez de el agradecimiento del señor Guzmán, el ser expulsado de XEW.


Fue la gran popularidad del trío Los Panchos, que provocó en Marco Antonio el deseo de formar su propio trío y con Cristóbal Hernández y José Gutiérrez lo integró.

Pronto surgieron nuevos tríos con mayor fuerza, como "Los Diamantes**, que lograron un fuerte impacto en el público y para contrarrestarlos, Felipe Valdez Leal, de la etiqueta Columbia, bautizó al trío de Marco como "Los Brillantes**.

Que no vendieron discos, pero que lograron un contrato para acompañar a Rosita Quintana a Nueva York. A su regreso, Marco formó el sexteto "Fantasía**, que se integró con las voces de "Los Brillantes" y las voces femeninas del Trío Rubí. Con éste grupo ganó Marco un concurso con un premio en efectivo de $ 5,000.00 y un contrato por doce meses de programas diarios, justo en la difusora XEW, de donde había sido rechazado violentamente en dos ocasiones.

Fue a fin de 1952, que se integró el trío "Culiacán", con Marco Antonio Muñiz. Héctor González y Juan Neri, que ya pertenecían a él, y lo llamaron para que complementara el grupo. El nombre del trío, no gustó a la Dirección Artística de la RCA, en donde grabaron su primer disco y resolvieron cambiarlo. Para el efecto, escribieron varios nombres en sendos papeles, los echaron en un sombrero y sacaron al azar uno de ellos. Este fue "Los Ases", que de la noche a la mañana, surgieron a la fama en 1954, con un disco "Mi Ultimo Fracaso", que marcó una nueva etapa en la modalidad de los tríos. No era ya el requinto de rapidísima digitación el que señoreaba, sino la armonía de voces y guitarras en canciones melódicas, que influyó hasta en las voces de los solistas.
Muchos discos grabó Marco Amonio con los Tres Ases, que se iniciaron cantando en el restaurante I • 2 • 3 y da ahí saltaron a inaugurar las variedades en al Restaurante "La Fuente" y de ahí a la fama internacional de todos los países del continente, que recorrieron triunfalmente en varias ocasiones, hasta 1960, en que, por divergencias con sus compañeros, Marco decidió probar fortuna como solista

lunes, 9 de febrero de 2015

MERCEDES SIMONE -Recordando los Exitos



Edificio Echavarría la esquina del la Carrera Palacé con la Calle Boyacá en el costado norte de la Plaza de Berrío en 193..

Autor: Jorge Obando C.
© Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina

Calla corazón (02:58)
Cuando silba el viento (03:20)
Pena mulata (02:10)
Maldición (02:55)
Noche de ronda (03:34)
La florista (02:52)
Amargura (03:22)
Imploración (03:06)
Cuentas viejas (02:41)
Milonga negra (02:28)
Será una noche (03:20)
Triste domingo (03:58)




CUANDO SILVA EL VIENTO


PENA MULATA


NOCHE DE RONDA


MERCEDES SIMONE  -LA DAMA DEL TANGO
Primera Parte
Por Pablo Darío Taboada

SIMONE, MERCEDES
Cancionista, compositora, letrista, actriz.
(Villa Elisa, 21 de abril de 1904- Buenos Aires, 2 de octubre de 1990) 

 1. Infancia y juventud de Mercedes Simone
Mercedes Simone nació en la localidad platense de Villa Elisa y de chica se trasladó con su familia al centro de La Plata, donde trabajaba su padre. Asistió en la capital bonaerense a una escuela religiosa, donde comenzó a cantar canciones sacras con el coro escolar. También de niña, cantó para el arzobispo de La Plata, Monseñor Alberti.

Al terminar la primaria estudió costura y trabajó como tal en el taller de la tienda “La Francesita”, que estaba ubicada en la calle 14 entre 62 y 63 de La Plata. Pasó después a trabajar con sus 14 años,  a la imprenta “Benavídez” también de La Plata, en calidad de encuadernadora. En esa casa de imprenta conoció a Pablo Rodríguez, guitarrero y cantor aficionado que fuera pronto su novio y después su marido. Mercedes casó con su compañero del cual nació su hija Dorita Matilde.


2. Primeros pasos en el arte
Rodríguez trabajaba en la imprenta por la mañana y por las noches, hacía presentaciones artísticas a dúo con su amigo Longo o bien, con Falcón o Rocha, en distintos cafetines de La Plata, Villa Elisa y alrededores, a efectos de poder ganar un dinero extra. Aparentemente, el dúo Rodríguez-Longo (el más reconocido), -aunque también cantó con los otros dos-, era bastante bueno. Cantaban valses y canciones criollas y tenían cierto suceso en la zona platense. Más tarde, hicieron un recorrido por algunas provincias, regresando a La Plata con una buena diferencia económica.

Con el dinero juntado, Rodríguez que había dejado la imprenta,  instaló una peluquería en Villa Elisa, pero no dejó de cantar por las noches. En alguna oportunidad, Mercedes, -quien cantaba de manera aficionada-, reemplazó a Longo por encontrarse éste enfermo y su actuación gustó mucho. Estamos hablando del año 1925, aproximadamente. En ese sentido, Mercedes comenzó a trabajar más seguidamente con su marido hasta que dejaron la imprenta y la peluquería, para dedicarse de lleno al canto criollo.

A principios de 1926, fueron contratados por la confitería “Los Dos Chinos” de la localidad de Bahía Blanca. El éxito de la cancionista fue tan grande, que inmediatamente fue llamada por el “Teatro Odeón” de la precitada ciudad bahiense. La gira del dueto Rodriguez-Simone (que completaba el guitarrista Rocha, ya que Longo abandonó las giras por problemas de salud), extendió su éxito hacia Tres Arroyos, Tandil, Olavarría y Azul. Nuevamente volvió a Bahía Blanca, donde su voz, era requerida otra vez.

De regreso a La Plata, Mercedes Simone cantó en su ciudad y fue escuchada por el gran compositor, guitarrista y cantor Alfredo Pelaia, quien se encontraba de gira por allí. Este le recomendó a Rodríguez que su señora, cantara tangos como solista y viajara a Buenos Aires, ya que Pelaia notaba condiciones meritorias para el triunfo de la cantante en los escenarios porteños.

3. Su consagración en Buenos Aires. Sus primeros éxitos en el tango
Rodríguez vendió la peluquería y se convirtió en guitarrista y representante de su esposa. Viajaron a Buenos Aires, con el visto bueno de Pelaia y consiguieron debutar nada menos que en el palco del Café “El Nacional” de la calle Corrientes a mediados de 1926. Mercedes cantaba tangos, valses y canciones criollas, acompañada por su marido y Reynaldo Baudino en guitarras. Compartía cartel con la orquesta de Ernesto De La Cruz. 

El crítico, autor y director teatral Julio Escobar (íntimo amigo de Alfredo Le Pera en las lides teatrales de entonces), escuchó cantar a Mercedes y le ofreció un contrato para sumar su concurso cantoral a la compañía que estaba organizando para una temporada en el teatro “Ópera”. Las actuaciones de Simone fueron tan aplaudidas que en poco tiempo, fue llamada para cantar en la compañía de Pepe Arias y Pepita Muñoz en el teatro “Nacional”, donde Mereces cantaba el tango de Modesto Papávero: “Leguisamo solo”. 

Hacia 1927, cantó también en el cine “Hindú” y cuando fue escuchada por Rosita Quiroga, la gran cancionista arrabalera, la recomendó al señor Casas de la casa Víctor, para que la sumara al sello grabador. Fue así como el 15 de diciembre de 1927, Mercedes grabó su primer disco en las etiquetas del perrito Nipper, con las guitarras de Pablo Rodríguez y Baudino, haciendo los tangos “El morito” del contrabajista Oscar Roma y el poeta gardeliano Eugenio Cárdenas; y “Estampa rea”, del músico y actor  Eduardo De La Bar y el gran Alfredo Navarrine. En ese año, siguieron de lleno las grabaciones en la Víctor y Mercedes Simone, ya consagrada en el mundo del tango, fue desfilando su arte por los tablados del “Empire”, el “Porteño” y el “Florida” entre otros lugares de importancia.

En 1928 pasó como cancionista a la compañía de Gloria Guzmán en el “Esmeralda” (luego “Maipo”), y debutó para los micrófonos de radio Splendid. Ligada a Gloria Guzmán, fueron contratadas para actuar luego en Santiago de Chile, luciéndose Mercedes con sus tangos en el país trasandino, quien a partir de entonces reclamara sus discos y sus presentaciones públicas, en la medida que fue llamada permanentemente para actuar en dicha plaza. En 1929, Mercedes Simone fue contratada para cantar en el Uruguay, donde triunfó rotundamente en los escenarios de Montevideo. Desde 1930, y siempre en la Victor, también comenzó a grabar placas secundada por los músicos del sello. A los tangos, sumaba pasodobles, rancheras y fox-trots.

De esta época, podemos recordar entre sus primeros éxitos los tangos “Oiga agente”, “Pelechaste”, “Yo soy la milonguera”, “Chorra”, “Recostado en un farol” (sublime interpretación), “Dominio” de Elvino Vardaro (notable tango), “Pifiaste”, “Vieja calesita”, “Inocencia” (uno de sus mayores éxitos de esos días), como los valses: “Tu jardín”, “Remembranzas”, “Silenciosamente”, “Rie, payaso, rie”, o “Tu imagen que vuelve”; como los fox-trots: “Estambúl”, “La nieta de japonesita”, o “Zapateado entrerriano” y “Dejémonos de pavadas”, como piezas folklóricas. Entre los pasodobles que hizo famosos se encontraban: “La copla andaluza”, “Por to lo arto”, el cuplé “Carmen la chalequera” y la tarantela: “Se casa Marietta”. Entre las rancheras más conocidas estaba: “El gaucho Don Ramón” (…no sirve pa’ hacer el amor…, rezaba la letra). (Analizaremos la discografía como el repertorio inédito o no grabado, en el sector correspondiente).
De esta suerte, llegamos ya a la década del treinta, la cual  seguiré desmenuzando en la segunda parte de este ensayo.      

Lunes, 08 de Octubre de 2012 

domingo, 8 de febrero de 2015

FERNANDO ALBUERNE -Mi Corazonada



Costado norte del Parque de Berrío en 192... Esquina Palace con Boyaca
Fotografía "iluminada" para publicidad

Autor anónimo
© Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina

Lado A
MI CORAZONADA
CUANDO NO ESTE
MIRAME ASI
DOS ALMAS
VETE DE MI
NUNCA EN DOMINGO

Lado B
LA NOVIA
EXODO
TRES PALABRAS
SIEMPRE EN MI CORAZON
HOJAS MUERTAS
UNA MUJER




DOS ALMAS


MI CORAZONADA


TRES PALABRAS


FERNANDO ALBUERNE

Luis Fernando Albuerne Garcell nació el 28 de Octubre de 1920 en Sagua de Tánamo, en la provincia de Oriente, 50 km al norte de Guantánamo.

Se graduó muy joven de Ingeniero Agrónomo en la Universidad de La Habana. Comenzó a trabajar en la producción de perfumes para la empresa Jabón Albuerne, propiedad de su padre.

Aun cuando carecía completamente de conocimientos musicales tenía entusiasmo por el canto, y fue consolidando su voz y su estilo en reuniones familiares y entre sus compañeros de estudios. En 1941 se presentó en Radio Cadena Suaritos para averiguar cuanto debía pagar por grabar un disco, pero cuando escucharon la pureza de su voz de tenor fue inmediatamernte contratado como artista exclusivo a tres dólares por programa.

Debutó en Noviembre de ese año interpretando "Ven Amor", tema compuesto por un compañero de trabajo, acompañado por la orquesta del pianista Santos Menéndez. Para 1945 su sueldo era de 1.000 dólares mensuales, uno de los más altos que se abonaban en la isla a un solista.

Permaneció ligado a Radio Suaritos hasta 1954. Desde 1947 realizó continuas giras por toda América. Ese año llegó por primera vez a Argentina, donde su éxito fue inmediato.
Su gran hit fue "Dicen que Tengo Celos", que vendió más de un millón de ejemplares y le significó su primer disco de oro. En 1953 llegó a Europa, triunfando en España, Portugal y Francia.

Después de la revolución castrista se radicó en Caracas, para luego afincarse definitivamente en Miami, donde puso fin a su carrera artística.

Falleció en Julio de 2000.